2025

El 8 de marzo, una herencia socialista que celebra la libertad y la igualdad

El 8 de marzo, una herencia socialista que celebra la libertad y la igualdad

 

The 8th of March a socialist heritage celebrating freedom and equality in Spanish 

 

Organization for Women’s Liberation – Iran

 

La organización para la Liberación de las Mujeres – Irán

 

5 de marzo de 2025

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. En este día, una vez más enfatizamos nuestro compromiso de eliminar la opresión sexual y continuar nuestra lucha por la liberación y la igualdad. Vivimos en una situación extremadamente grave, tanto a nivel internacional como en Oriente Medio. En el mundo en el que vivimos, es de suma importancia enfatizar nuestro horizonte y valores igualitarios y liberadores. Es apropiado expresar nuestros objetivos humanos el 8 de marzo.

Este día pertenece al movimiento socialista. Fue el movimiento socialista el que declaró ese día como el día de la libertad y la igualdad de las mujeres, y es debido a la incansable lucha socialista que el 8 de marzo se ha identificado con la igualdad de las mujeres en todo el mundo. Las Naciones Unidas eligieron este día como el día de la mujer, no por radicalismo o dedicación a la igualdad y la libertad, sino más bien con la intención de diluirlo.

El movimiento de liberación de las mujeres en Irán nació al mismo tiempo que el régimen islámico, que dio origen a su antítesis, a su peor enemigo, el movimiento de liberación de las mujeres. Este movimiento ha echado raíces profundas en la sociedad y ha sufrido altibajos a lo largo de los últimos cuarenta años. En un momento dado, el movimiento reformista islámico nacional cobró gran importancia y trató de robar protagonismo para silenciar a la tendencia de izquierda radical.

 

 

La izquierda luchaba por desislamizar completamente las leyes y el Estado, por derrocar el régimen islámico y por una igualdad real. La reivindicación y el eslogan de los reformistas nacionalistas islámicos de “igualdad de dinero de sangre para hombres y mujeres” se contaban entre las obras maestras de este período. ¡Organizar ceremonias religiosas y oraciones y besar las manos de mulás y ayatolás criminales en el parlamento era su activismo! Shirin Ebadi era una de sus heroínas (era amiga del régimen islámico en la época en que recibió el premio Nobel de la Paz). Los denunciamos y presionamos para que se profundizara el radicalismo en el movimiento de liberación de las mujeres. Nuestro papel fue eficaz.

En la siguiente ronda, estas activistas islámicas nacionales se fueron al extranjero. Recorrieron países occidentales y recibieron premios, donaciones y fondos de estados o fundaciones occidentales. Su postura era siempre la misma: “El Islam no contradice los derechos de las mujeres” (la famosa declaración de Shirin Ebadi tras ganar el Premio Nobel de la Paz en 2003). No tardaron en sustituir gradualmente sus hiyabs por sombreros y luego se despeinaron (Masih Alinejad es un famoso ejemplo de ello). ¡Utilizan diferentes trucos para poder seguir el ritmo de los tiempos! Con el ascenso del movimiento revolucionario contra el régimen islámico, cambiaron de rumbo y pasaron de ser tímidas defensoras del régimen islámico a unirse a la oposición de derecha, el movimiento fascista nacional que defiende el régimen anterior de la monarquía persa de la familia PahlavÍ.

El movimiento de liberación de las mujeres es un pilar sólido del movimiento revolucionario contra la República Islámica. El mundo sintió la existencia y el peso de este movimiento en las protestas callejeras, en la quema de hiyabs y en la ruptura del apartheid sexual. Una característica llamativa del movimiento de liberación de las mujeres en Irán es la presencia activa y numerosa de hombres en él.

El equilibrio de poder ha cambiado radicalmente. El movimiento de liberación de las mujeres en Irán logró derrocar de facto el hiyab obligatorio. Todos los esfuerzos del régimen por atacar a las mujeres que no llevan hiyab y la ley sobre “hiyab y castidad” son un intento desesperado por salvar las apariencias. La República Islámica está enredada en un dilema: ha perdido la guerra contra el hiyab y el apartheid sexual, pero como estos dos fenómenos son su bandera y su identidad ideológica, necesita mantenerlos vivos.

Por otra parte, la oposición de derecha, que cuenta con un cambio de régimen liderado por Estados Unidos para llegar al poder, está tratando de diluir y “secuestrar” el movimiento de liberación de las mujeres. En este escenario, la palabra “mujer” se glorifica superficialmente. Se les ha otorgado todo tipo de “derechos humanos” y premios Nobel de la paz. Sus fotos de modelo se publican en revistas políticas y de moda occidentales.

 

 

 

En la revolución iraní de 1979, los Estados Unidos y el Occidente llevaron a los islamistas al poder en Irán, un cambio de régimen diseñado por el asesor de seguridad nacional Zbigniew Kazimierz Brzeziński e impuesto al pueblo de Irán que se había levantado contra la tiranía, la desigualdad y la pobreza bajo el régimen de Pahlaví. Esta vez, los Estados Unidos y el Occidente pretenden cambiar el régimen de nuevo al antiguo. Los fascistas nacionales son los principales actores del escenario de cambio de régimen y utilizan la narrativa de “las mujeres contra el Islam” de la manera más superficial y falsa; (O, aún más superficial, ¡el cuerpo de la mujer contra el Islam!) Occidente es muy “creativo”; inventa narrativas falsas profesionalmente, remodela y personaliza movimientos y crea líderes; tal como una vez crearon ISIS/Dáesh y Al-Qaeda, y luego con una cirugía plástica menor, cambiaron sus túnicas y turbantes por trajes de Yves Saint Laurent y fueron instalados en el gobierno sirio.

Debemos estar alerta y vigilantes. Debemos desenmascarar su narrativa. Se trata de una trampa para abortar el movimiento revolucionario por la libertad y la igualdad de las masas populares, la clase trabajadora y el movimiento de liberación de las mujeres. En las actuales condiciones críticas de la región y del mundo, es necesario aumentar la vigilancia para poner una barrera contra esta trampa de cambio de régimen en la lucha por el derrocamiento revolucionario del régimen islámico. Los ideales socialistas, es decir, la libertad y la igualdad, están profundamente arraigados en Irán. Estos objetivos deben formularse y expresarse en voz alta. Deben ampliarse la unidad y la solidaridad. Debe formarse una organización revolucionaria. Tenemos por delante una batalla enorme y decisiva.

Incluso si ignoramos la teoría, la historia ha demostrado consistentemente que la libertad y la igualdad bajo el capitalismo son imposibles. Dejemos de lado a la gran mayoría del mundo bajo opresión y dictadura gracias al imperialismo estadounidense, miremos al mundo occidental, la cuna de la democracia y la prosperidad. Ochenta años después del final de una devastadora guerra mundial que condujo a genocidios horribles en cada rincón del mundo, al holocausto, y los Estados Unidos celebró su final arrojando bombas atómicas sobre Japón, después de prometer que "nunca volverá a suceder", celebrando los derechos humanos y la democracia; el fascismo está ascendiendo rápidamente al poder absoluto.

La represión y la censura son rampantes; la pobreza y la privación han sumido a millones de personas en el “próspero” mundo occidental. Los estadistas occidentales están haciendo sonar los tambores de guerra. Miles de personas han muerto en Palestina; las llamas de la guerra han envuelto la región. El Oriente Medio se ha convertido prácticamente en una ruina, una fosa común abierta. La limpieza de una nación se está llevando a cabo de la forma más brutal posible ante los ojos del mundo. Esto es el capitalismo. El capitalismo llegó al poder desangrando a la sociedad y ha seguido existiendo esclavizando a millones de personas. Ésta es la verdadera naturaleza del capitalismo.

 

El movimiento de liberación de las mujeres en Irán debe levantar la bandera del socialismo, la bandera de la libertad y la igualdad reales, no una bandera formal o cosmética. Si Occidente y sus aliados no han podido implementar el cambio de régimen todavía es porque existen aspiraciones socialistas en la sociedad iraní. Creamos en nuestra fuerza. Confiemos en nuestra fuerza unida y organizada. No permitamos que nuestras demandas e ideales se diluyan, secuestren o distorsionen.

El 8 de marzo es una ocasión propicia para consolidar y fortalecer nuestro movimiento, que lucha por la libertad y la igualdad de los seres humanos frente al yugo de la esclavitud y la explotación, la injusticia y la opresión.

 

¡Viva la liberación de las mujeres!

¡Viva la libertad, la igualdad y la prosperidad!

 

La Organización para la Liberación de las Mujers – Irán 

 

5 de marzo de 2025

Traductor de español: Nicolás José Jiménez